martes, 29 de junio de 2010

¿POR QUÉ ATRAEMOS A LA PERSONA EQUIVOCADA?


¿Sabes? Me he preguntado por qué atraemos a las parejas que atraemos...Y he llegado a la conclusión de que atraemos personas de acuerdo a cómo somos.
Me explico.Tengo un amigo excepcional y ambicioso, pero me sorprendió que atrajo a su vida...Una mujer hermosa. Pero fría. Pero vacía. Y le ha sido infiel varias veces. Noté que sus hijos siempre hablan de cosas materiales.
Hasta que lo entendí ¡No me había dado cuenta, de lo tanto que habla de cosas materiales! relojes caros, carros, viajes... Absolutamente nada de lo interno habla.Y entendí como atrajo una mujer así a su vida. Bella por fuera, cero belleza por dentro ¿no crees?
Tengo amigas que atraen una y otra vez hombres casados. Y no saben por qué. Y conociendo su vida, descubro que fueron hijas de la amante. O que el papá tuvo varias señoras.La hija se sentía frustrada de que su mamá no fuera la favorita de papá. Ella se sentía frustrada, por tener que competir con las hermanastras por el amor de papá.
Ese deseo de ganar la atención de papá y de que su mamá gane también, se queda tatuado en sus emociones.Entonces, cuando crece siente una atracción irresistible por hombres casados. No sabe que está repitiendo escenas del ayer.
El hombre casado representa a papá. La esposa, a la pareja de papá que rivaliza con mamá. Y "sin querer queriendo" esta vez SI triunfa ganando al esposo.
Es increíble cómo estas fuerzas hacen a las mujeres sentir atracción fatal por hombres comprometidos. Descubrir de dónde REALMENTE proviene ese deseo, puede ayudar a despertar a muchas.
Mujeres que atraen hombres drogadictos a su vida. Si como hombre me drogo, es que no soporto el dolor emocional que me ocasiona que papá y mamá me maltraten e incluso, me hayan abandonado.
Entonces, si una mujer tiene problemas con sus padres ¿qué crees? atrae un drogadicto a su vida. Ambos tienen los mismos problemas, se sienten solos y se atraen.
Hombres que sienten atracción por mujeres separadas y con hijos. Cuando sabes su vida de niño, descubres que fueron abandonados física o emocionalmente por el papá, entonces ver a esa mujer separada y esos hijos sin padre, les recuerda su propia historia. Pero no lo saben. Fascinante ¿no crees?
Si hay algo de tu pareja que no te gusta o sigues atrayendo a las personas equivocadas, pregúntate qué hay de erróneo en ti.
El mejor momento para atraer al hombre o mujer de tu vida, es cuando estás pleno emocionalmente, perdonando a quien tengas que perdonar y te sientas feliz contigo mismo.
"Sólo cuando cambies tú, las personas que atraigas a tu vida también cambiarán".
Publicado por Doris Rojas en 15:31

EL VALOR DEL PERDON


El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió. (1)

Muchas veces, se nos hace difícil perdonar. Digo perdonar, no desde las palabras -un “te perdono” puede resultar hasta una fórmula hecha-, me refiero a perdonar desde lo más profundo de nuestro corazón. Cuando hemos sido ofendidos, defraudados, algo se quiebra dentro de nosotros. Entonces, tendemos a encerrarnos en nuestro dolor, como mecanismo de defensa, nos distanciamos de aquél que nos hirió, como si alejándonos, la angustia menguase. Sin embargo, pocos entendemos que, para sanear un corazón lastimado, el perdón genuino es la mejor opción, aun resultándonos difícil.

Cuando uno perdona, desde lo más profundo de su alma, sana las heridas, quita el sabor amargo que ha quedado y deja vacío ese espacio que ocupaba el rencor o la ofensa para dar cabida a sentimientos y sensaciones más agradables.

Por otro lado, perdonar implica entender al otro, su circunstancia, su situación y –desde ese entendimiento- construir un mejor lazo, un vínculo de mayor empatía. Cuando hemos sido defraudados o maltratados, no es fácil poner la otra mejilla, no somos Jesús, pero podemos tratar de imitarlo.

A menudo, sentimos que hemos perdonado, así lo creemos, pero, a la hora de volver a arriesgarnos, el perdón se desdibuja. Si no volvemos a confiar, no hemos perdonado del todo.

El perdón limpia, redime, eleva, nos hace más bondadosos y más grandes. El rencor pesa demasiado, no es una carga fácil de llevar en la vida. Nos roba energías para enfrentar la vida de una manera más positiva, aletarga nuestro paso y no nos conduce a buen destino.

Perdonar puede ser también un ejercicio. Hay muchas cosas en la vida a las que uno aspira, pero no consigue fácilmente, quizás el saber perdonar sea una de ellas. De todos modos, bien vale la pena intentarlo una y otra vez. ¿Cuál es el riesgo? ¿Qué seamos heridos nuevamente? ¿Qué nuestra confianza se vea de nuevo defraudada? Es una de las posibilidades. ¿Cuáles son las otras? ¿Que nos sintamos en paz con nosotros mismos, que nos reencontremos con el otro desde otro lugar, que nos hayamos acercado un poquito más al Señor? Posibilidades todas que bien merecen tomar ese riesgo.

El perdón nos ayuda a vivir en paz con nosotros mismos y con los demás, pero también ayuda a quien nos ha lastimado. Si aquél que obró mal siente que es realmente perdonado y que nuestro corazón le abre sus puertas nuevamente, sin dudas, no volverá a lastimarnos.

El rencor aleja, endurece, contrae y nos empequeñece. El perdón nos da, ni más ni menos, la posibilidad de volver a empezar, de volver a creer.

El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe. (2)

“Aquel que no puede perdonar a otros, destruye el puente sobre el cual debe pasar él mismo”


(1) Madre Teresa de Calcuta (1910 – 1997). Misionera yugoslava nacionalizada india.
(2) William Shakespeare (1564 – 1616). Poeta inglés.

por Liana Castello

Escritora

LA REFLEXIÓN DE LA SEMANA

Rosas rojas
Las rosas rojas eran sus favoritas. Su nombre también era Rosa.Cada año su esposo se las mandaba atadas con un lazo bonito.El año que él murió, le entregaron las rosas a su puerta con una tarjeta que decía: "Se muy valiente" Igual que los años anteriores.Cada año le mandaba rosas y la tarjetita siempre decía:"Te amo más este año que el año pasado en este día. Mi amor crecerá con cada año que transcurra."Ella sabía que esta sería la última vez que recibiría rosas. Pero, pensó que, tal vez, las había ordenado antes de morir, puesto que no sabía lo que iba a suceder. A él siempre le gustaba adelantarse haciendo todo por si acaso estuviera muy ocupado para hacerlas en la fecha indicada. Por eso ella cortaba los tallos y las colocaba en un florero muy especial que ponía a un lado de su retrato.Después, se sentaba horas enteras viendo el retrato y las flores.

Pasó un año y era muy difícil vivir sin su pareja. La soledad la había invadido y parecía su destino. Pero entonces, igual que en otros días de San Valentín, sonó el timbre y encontró las rosas.Entró con ellas en las manos y con gran asombro tomó el teléfono y llamó al florista. Le contestó el dueño y ella le pidió que le explicara...Quién quería causarle tanto daño? La respuesta fue.."Se que su esposo murió hace más de un año y estaba seguro de que usted me llamaría". Las flores que usted acaba de recibir fueron previamente pagadas. Su esposo siempre adelantaba las cosas sin dejar nada al devenir. Hay un pedido en su expediente pagado por adelantado para que reciba estas flores cada año. También debe saber otra cosa. Hay una notita especial escrita en una tarjeta. Esto lo hizo hace muchos años. Esta dice que si yo me enterase que él ya no está, esta tarjeta se la debo enviar a usted al año siguiente.Rosa se mostró agradecida y colgó hecha un mar de lágrimas, con las manos temblorosas y lentamente tomó la tarjeta con la nota. Se la quedó mirando en un silencio total.

Leyó lo siguiente:"Hola mi Amor, se que hace más de un año que me fui. Espero no haya sido muy penoso recuperarte. Se lo solita que debes de estar y se que el dolor es verdadero, pues si fuera diferente se como me sentiría. El amor que compartimos hizo que todo en la vida se viera hermoso. Te quise más de lo que cualquier palabra puede expresar. Tú fuiste la esposa perfecta, fuiste mi amiga y amante, llenaste todo lo que anhelaba. Se que solo ha pasado un año pero te pido que por favor no sufras más. Quiero que seas feliz aunque derrames lágrimas. Por eso las rosas te llegarán todos los años. Cuando las recibas piensa en la felicidad que tuvimos juntos y como fuimos bendecidos.Siempre te amé y te seguiré amando, pero tú tienes que seguir viviendo.Por favor, trata de encontrar felicidad mientras vivas. Se que no será fácil, pero se que encontrarás la forma. Las rosas te seguirán llegando cada año hasta el día en que no haya quien abra la puerta. El florista ha recibido instrucciones de tocar a tu puerta cinco veces el mismo día por si saliste.

El día que ya nadie la abra sabrá a donde llevar las flores.......en donde estemos reunidos."...En la vida hay veces que encontramos una amistad especial, alguien que cambia nuestra vida con solo ser parte de ella. Alguien que nos haga creer que hay algo muy bonito y muy bueno en el mundo. Alguien que nos convence que hay una puerta cerrada esperando que se abra con la eterna amistad.

domingo, 20 de junio de 2010

PALABRA DEL DOMINGO

El Misterio redentor de la Cruz
Domingo 20 de Junio - XII del T.O.
Lucas 9, 18 - 24

Nuestra Madre Iglesia ofrece hoy, en la Mesa de la Eucaristía, un pasaje del Santo Evangelio donde aparece la declaración de Pedro acerca de la identidad de Jesús: “El Mesías de Dios”, y la del propio Jesús sobre su destino, cuyo seguimiento hemos de asumir sus discípulos (Lc 9, 18-24).

La importancia dela oración

La perícopa inicia: “Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: ‘¿Quién dice la gente que soy?’” (v. 18). La indicación de que Jesús estaba orando da un relieve particular a la escena. El evangelista destaca que los momentos más extraordinarios de la vida interior de Jesús, como la revelación y toma de conciencia de Hijo en el Bautismo y en la Transfiguración, acontecieron “mientras oraba” (Lc 3, 21-22; 9, 28.36). Cuando Jesús se concentra en la oración es porque algo significativo va a suceder: 6, 12-16; 11, 1; 22, 39-46; 23, 34.46. Lucas anhela mostrar la importancia de orar.



En Jesús y por Jesús, Dios realizasu obra salvadora

Los discípulos respondieron a Jesús: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías, y otros, que alguno de los antiguos Profetas que ha resucitado” (v. 19). La imagen de Jesús, entre el pueblo, es la de un “Profeta” y no precisamente la de una figura “mesiánica” (compárese Jn 6, 14). Jesús, entonces, preguntó expresamente a sus discípulos: “‘Y ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?’. Respondió Pedro: ‘El Mesías de Dios’. Él les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie’” (vv. 20-21). Pedro aparece una vez más como el portavoz indiscutido de los discípulos (compárese: Lc 5, 8; 6, 14; 8, 45.51). Pedro confiesa que Jesús es el “Mesías de Dios”. Lucas agrega “de Dios” (compárese: v. 20 con Mc 8, 29). El evangelista subraya, así, que en Jesús y por Jesús, Dios realiza su obra salvadora.

Ser discípulo de Jesúses seguirlo

Enseguida encontramos el primer anuncio de la Pasión: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día” (v. 22). Jesús se refiere a Sí mismo como el “Hijo del hombre” que tiene qué sufrir mucho. El destino de sufrimiento, reprobación y muerte no termina en fracaso, sino en victoria. A Jesús, la piedra desechada por los constructores, Dios la convertirá en piedra angular (compárese Lc 20, 17).El sufrimiento entraña un misterio inefable, al extremo de que nuestros sufrimientos, unidos a los de Cristo, tienen carácter salvífico: “Ahora -confiesa Pablo- me alegro por los padecimientos que soporto por ustedes, y completo lo que falta a las tribulaciones de Cristo en mi carne, a favor de su cuerpo, que es la Iglesia” (Col 1, 24). Reconocer a Jesús, sufrido, rechazado y asesinado, implica seguirlo en su camino, decididos a vivir como Él, abrazando nuestra propia cruz (véanse vv. 23-24).

Domingo 20 de Junio - Día del Padre

"No esperes un motivo, vé y dale un abrazo".




Para todos los papas que la pasen bien en su dia.Esta cancion es esta hecha, para para usds.disfrutenlo mucho. Feliz Dia De Los Padres.

Que lo pasen bonito el dia del padre a todos les enviamos nuestro saludos.

Quien soy yo para Tí??

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 9, 18- 24
Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó:-¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos contestaron:-Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas. Él les preguntó:-Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Pedro tomó la palabra y dijo: -El Mesías de Dios. El les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y añadió:-El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día. Y, dirigiéndose a todos, dijo:-El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. Palabra del Señor.
COMENTARIO.
¿Quién decís que soy yo?
Está claro que vivimos tiempos complicados pero también es verdad que no más complicados ni difíciles que otros. Frente a los profetas de desgracias y amenazas apocalípticas, que siempre los ha habido, hay que proclamar la palabra serena, pacificadora y creadora de esperanza de la Buena Nueva.
Los creyentes miramos a Jesús, estamos fundamentados en él. El ancla de nuestra fe está fija en el fondo y por más que se mueva la superficie, sabemos y confiamos en que Dios llevará a término la obra que él mismo ha empezado. Hay que decir y repetir este mensaje muchas veces. Porque hay muchos que hablan y hablan de lo mal que estamos, de que ya no hay valores en nuestra sociedad, de que todos son guerras, asesinatos, robos.
De que el sexo parece ser el único objetivo de todos, etc. Podríamos seguir diciendo cosas similares. Los que así hablan nos anuncian más graves catástrofes todavía. No hay más solución que atender a lo que ellos dicen. Tenemos que cumplir las normas, tenemos que actuar de otra forma, tenemos que... Y nos preguntamos si, siendo tan malos como ellos nos dicen, podremos cumplir con todos esos “tenemos que” que nos proponen. Definitivamente su mensaje no abre caminos de esperanza sino de desesperación. No hay salida. No hay futuro.
Optimistas porque creyentes
Menos mal que acudir a la Palabra de Dios nos abre caminos de vida. Las lecturas de este domingo, como las de tantos otros, son un buen antídoto contra ese pesimismo dominante.
El Evangelio nos centra en lo fundamental. Nosotros creemos que Jesús es el Mesías de Dios. No es un profeta más. No le seguimos porque estemos convencidos de que su doctrina es mejor que la de otros. Ni porque haga unos milagros glamourosos como nadie ha hecho nunca. Creemos, estamos convencidos, que es el Hijo de Dios, que en él se ha hecho carne el amor de Dios por nosotros, por la humanidad entera, por este mundo nuestro. Dios no ha dado la espalda a su creación. No desea nuestra muerte sino nuestra vida. Esa voluntad de Dios se ha manifestado en Jesús. En él reconocemos y experimentamos el amor gratuito de Dios. Somos muy conscientes de nuestras limitaciones, de nuestros fallos y errores. Pero sabemos que el amor de Dios es más grande que todo ello. Y que la vida triunfa sobre la muerte. Y la gracia sobre el pecado. Por eso, caminamos por la vida llenos de esperanza y con la frente bien alta. No porque nuestras obras sean justas y con ellas hayamos ganado la salvación. Sino porque hemos experimentado el don de la gracia, nos sabemos amados por Dios en Jesús. No miramos nuestro ombligo –no queremos salvar nuestra vida– sino que salimos a la vida cada día anunciando la buena nueva de Jesús, la esperanza de vida que hemos puesto en él. Y él no nos defrauda.
Volver a lo fundamental: “Es el Mesías”
Pasa que, como dice la primera lectura, en nuestros corazones se ha derramado un espíritu de gracia y de ciencia. De Jesús, muerto por salvarnos, brota un manantial de vida, de esperanza, de amor, que hace desaparecer los pecados e impurezas de esta humanidad nuestra, tan limitada y tan pobre. No buscamos la salvación en el esfuerzo ético, en el cumplimiento de normas. No compramos la vida futura con sacrificios en ésta. Más bien, sentimos el gozo de participar en la construcción del Reino, de crear fraternidad de la buena, porque hemos experimentado el amor de Dios. En esa perspectiva tenemos que leer la segunda lectura. “Todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”. Creemos que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y eso nos hace hermanos. Seguirle lleva consigo penurias y sacrificios pero vale la pena porque es la única manera de construir la fraternidad, de dar pasos que superen el odio y la guerra, de crear espacios para la esperanza y la vida. Por eso tenemos que volver a lo fundamental, a preguntarnos quién es Jesús para nosotros y a responder desde lo más hondo de nuestro corazón, allí donde hemos experimentado el amor gratuito e incondicional de Dios. En esa respuesta nos jugamos la vida. En esa respuesta nos jugamos el futuro, nuestro futuro. Porque no son sólo unas palabras. La respuesta la damos con la vida, día a día, amando, luchando, levantándonos cuando hemos caído, esperando, dando la mano al hermano.
"Negarse a sí mismo y cargar con la cruz"
Estamos en el domingo XII del tiempo ordinario. En este domingo se nos viene a interpelar sobre quién es Jesucristo para nosotros y cómo es nuestro cristianismo.
1º.- ¿Quién dice la gente que soy yo? - Dice Jesucristo -.
San Pedro le dice que es el Mesías de Dios.
Y para ti ¿quién es Jesús? ¿Cuál es tu respuesta más íntima? Una respuesta que no sea aprendida, sino vital. ¿Es significativo Jesús para tu vida? ¿Está presente en tus pensamientos, deseos, opciones, actitudes y actos? O ¿es simplemente una referencia social, un sentimiento recurrente en momentos más difíciles? Fijaos que es sustancial lo que cada uno responda a esta pregunta. Todos tenemos una respuesta, aunque no esté verbalizada. Tendríamos que conocer nuestra respuesta y saber contrastarla con el Evangelio, por si tenemos que purificar nuestra imagen de Jesús. Jesús dice de él mismo que tiene que padecer, ser desechado por los sumos sacerdotes, que su destino es morir para luego resucitar. Es decir, deja claro a sus discípulos que su ser y su misión pasan por la cruz. Es un gran misterio de la personalidad de Cristo: el hecho de asumir libremente la muerte y la cruz. Sin este misterio no podemos comprender a Cristo. Es claro que según sea la concepción que tengamos de quien es Jesucristo así entenderemos nuestro cristianismo.
2º.- ¿Qué es ser cristiano?
Pues es tener una respuesta, a la llamada que Dios nos hace, reconociéndole como lo más central de nuestra vida. Podemos tener diferentes ideas sobre lo básico de la religión: ideas más estáticas o dinámicas, ideas del ser o el hacer cristianos, más ontológicas o más existenciales.
Ser cristiano o vivir como cristiano.
Nos interesan las dos visiones. En la segunda lectura se nos dice que somos Hijos de Dios por la fe, que estamos incorporados a Cristo por el Bautismo, que estamos revestidos de Cristo.
Por el hecho de estar bautizados somos ya cristianos. Esto es cierto; pero puede suponer una concepción automática del sacramento (el bautizado ya no tiene que hacer nada más), una concepción mágica, que por hacer determinados ritos ya está todo solucionado. Esto no es el sacramento cristiano, que para realizarse requiere la colaboración del hombre. Pero esto no está claro en los que piden el bautismo para sus hijos. De tal manera que estamos tristemente acostumbrados a ver que no todo bautizado es cristiano. Es decir, se requiere que ese ser, que somos, se haga existencia concreta en nuestra vida, con la colaboración de quienes reciben el sacramento y de la labor educativa de los padres. Hay una concepción insuficiente del ser cristianos (estática, ontológica). Por eso ser cristiano es, además de estar bautizado, seguir a Jesús; "el que quiera seguirme...",
dice Jesús en el evangelio; es pues una actitud dinámica, que supone una identificación o asimilación. Cristo es nuestro modelo, a quien nos tenemos que parecer en actitudes y actos. Las lecturas de este domingo dejan claro que el seguimiento a Jesús requiere, entre otras muchas cosas, asumir el sufrimiento:
- "el Mesías tiene que padecer", dice el Evangelio;
- también en el Evangelio: "el que quiera seguirme que se niegue a sí mismo y cargue con su cruz cada día";
- el Señor nos da la gracia para poder mirar al que atravesamos con nuestros pecados, dice la primera lectura.
Para seguir a Jesucristo hay que asumir el sufrimiento que ello conlleva. Seguir a Jesucristo es entrar en comunión con su destino, que no fue otro que la cruz. Es cierto que triunfó sobre la muerte y la cruz; pero, en primer lugar, su destino, irrenunciable para sus seguidores, es la cruz.
¿Qué cruz tomar? Hay sufrimientos injustos y evitables, los que se deben al pecado de los hombres y los que se deben a limitaciones de la naturaleza, que el hombre está llamado a desvelar (enfermedad). Por eso yo creo que se refiere al sufrimiento que se vive cuando uno siguiendo a Jesucristo, queriendo ser coherente, choca con el mundo. Todos hemos de cargar con las cruces que nos proporcionan la vida y la edad; pero, además, hemos de decidirnos, en este mundo nuestro, cada vez menos cristiano, a "perder la vida por la causa de Jesús".
¡Qué necesitado está nuestro mundo de personas que den testimonio a la hora de afrontar la cruz; qué necesitado de personas que "pierdan" (la vida, la salud, el prestigio, los años, el tiempo, los bienes...) por la causa de Jesús!
Fuentes: Fernando Torres Pérez
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